Ya no podemos dormir en braguitas o salir a la calle sin cazadora, tampoco podemos quedar para ir a tomar helados sin temer por nuestras gargantas.
Vuelve la época de despertar a horarios inhumanos cuando ni si quiera han puesto las calles y tener que abrigarte como si de un viaje al polo se tratara.
Vuelven las tardes encerrado en casa junto al radiador y el ver pasar los coches por la ventana.
Lo peor de todo es que vuelven las nubes y la lluvia. Esos días oscuros en los que solo queda espacio para el recuerdo de los mejores y los peores momentos que has vivido; esos que han construido tu vida, cada detalle.
Aprovéchalos.

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