Ni peros ni cuántos.
Un día más me he levantado de nuevo.
Lo he hecho sin pensar en todo lo malo, intentando fijarme solo y únicamente en lo bueno.
Y me he dado cuenta de que hay tantas cosas que no las podría mencionar todas; demasiadas, yo creo que incluso más que malas.
He decidido empezar a hacer lo que me plazca en todo momento, sin pensar en nadie más. Porque lo que yo haga mientras no haga daño a nadie está bien hecho, siempre me quedará tiempo para arrepentirme después.
No hay comentarios:
Publicar un comentario